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Terror

Terror es lo que me produce el terror que es, seguramente, lo que buscan los que lo provocan, lo inducen y lo ejecutan. Terror es lo que me produce el ver los sumarios de los telediarios. Terror es lo que me produce la primera página de un periódico después de un brutal atentado cada día. Hoy, el de Benazir Bhutto. Terror me produce el oscuro y siniestro entramado de países ingobernables en los que impera el fanatismo. Terror me produce la sinrazón miserable de los terroristas en cualquier rincón del mundo. Terror me produce la gente que mueve en la sombra los hilos canallas de intereses inconfesables que provocan el dolor, la destrucción, la desgracia, el horror y la miseria de sus semejantes. Terror es lo que me produce el mundo en el que nos toca vivir. Terror es lo que me produce la absoluta falta de solidaridad de los poderosos, máximos responsables de la construcción de ese mundo. Un espantoso terror que me hace temblar y llorar.   

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diciembre 27, 2007 Posted by | General | 4 comentarios

Barcelona, Mercado de La Boquería (2)

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diciembre 11, 2007 Posted by | Fotografías | 5 comentarios

Pedro Provencio

Ha hecho cuarenta años -ahí es nada- que Pedro Provencio publicó un libro de poemas con el título de “Poemas para escuchar”. ¡Qué tiempos tan estupendos aquéllos (a pesar de todo) porque había un montón de proyectos y de ilusiones a flor de fiel. Creo que era el primer libro que publicaba y en él hay poemas muy hermosos. Su vida se ha ido llenando después con esos proyectos y esas ilusiones traducidas en premios y publicaciones y con sus clases como profesor de secundaria de Lengua y Literatura. Como homenaje de admiración y de afecto hacia él, reproduzco aquí uno de los poemas contenidos en aquel libro, porque tiene además relación con el cine, una de nuestras aficiones -de las suyas y de las mías-.

                          LA NOCHE DE ANTONIONI

“¿La quiere o no la quiere?

Sí, muy bien dirigida, qué realismo, oye, mañana

a qué hora vendrás, muy guapa,

pero tiene ojos de miope, no te olvides

de llamar a Maruja,

y nuestro escritor qué dice,

¿la quiere o no la quiere?”

Y yo qué se.

Y qué importa saberlo.

Sólo sé que esta noche tengo que hablar.

Siempre digo lo que tengo más cerca.

Por eso me acerco a las cosas, a ti,

sin pretensiones fáciles de convencerte.

Hablo,

y cuando ya no tengo nada cerca, y vosotros

bostezáis las palabras, que ya es tarde,

sigo en pie, siguen vivas mis manos,

acostumbradas a poseer tan poco.

Una llanura así, como al final, como estas calles,

de madrugada, cuando la ciudad es distinta

y nosotros callamos o cantamos sin saber por qué.

Huecos que nuestras manos no colmaron

porque no poseían, porque siempre

algo quedaba lejos.

Quizás desesperadamente

pero qué página hermosa

si el abrazo nos hiciera callar,

cantar como esta noche.

“No digas nada.

Estará inspirándose. Mañana me lo cuentas”.

Mañana no. Esta noche, esta noche es cuando

hay que decir y hay que escuchar.

diciembre 11, 2007 Posted by | Personal | 4 comentarios

Dersu Uzala, de Akira Kurosawa

Si la tan extensa como magnífica filmografía de este director no nos abrumara, bastaría sólo con esta película para justificarle como director de cine y como ser humano. Por su sobriedad, por su sabiduría, por su belleza intrínseca, por su defensa de la naturaleza y de todos los seres vivos que la pueblan, por su exaltación de la amistad. No es tan frecuente en los artistas que la madurez les aporte la enorme serenidad de la que Kurosawa hace gala en este film. Y es esa serenidad la que consigue crear una película sencilla en su historia y profunda al mismo tiempo, en tanto en cuanto se entienda la profundidad por un estricto sentido ético de la vida, basado en el máximo respeto a todos los seres vivos.

Dersu es un personaje consecuente con su vida, y también con su ocaso y con su muerte. Más que un personaje diría que es un ser humano real que aparece, como en un juego de malabarismo, en la oscuridad de la noche diciéndoles a los soldados a los que más tarde acompañará en sus trabajos de topografía. “No disparéis. Yo soy gente”. Tan escueta y tan mágica resulta su aparición. Pero el personaje se va arropando, fundamentalmente, con su manera de moverse y de actuar. Y se va arropando con pequeños diálogos y con aseveraciones de una aplastante lógica, fruto de su sentido de la observación y de su experiencia (de los que depende su supervivencia en un medio bastante hostil). Hasta crecer. Hasta hacerse grande.

Para contar esta historia tan llena de humanidad, Kurosawa se sirve de una planificación extraordinariamente efectiva, concisa, bella, dando a cada plano la duración que requiere hasta agotar su sentido. Los que requieren casi un plano secuencia, largos. Los de transición hacia otra secuencia, breves. Cuando necesita ser descriptivo, mueve la cámara con elegancia. Cuando necesita escrutar a sus personajes, la deja quieta, fija; de modo que va construyendo e hilvanando sus secuencias con una gran sabiduría cinematográfica, aportando a la historia un valor añadido no sólo por lo que cuenta, sino por cómo lo cuenta. Especial mención merece por su belleza y su significado la secuencia en la que Dersu y el capitán Arseniev construyen un cobijo a base de ramas y espigas para evitar morir congelados en la tundra. Contra lo que algunos piensen, no es una película lenta, es una película pausada. Sus secuencias (partiendo de un flashback) se suceden con la pausa con la que unos meses suceden a otros y unas estaciones a otras estaciones.

Mientras vive en la naturaleza Dersu domina la situación, se sirve de ella sin esquilmarla. Cuando, en su ocaso, se enfrenta a la civilización, es él el esquilmado, por la falta de adaptación y por la codicia de sus semejantes, sin ninguna duda peores depredadores que el tigre que reina en la taiga. Hay que agradecer a Kurosawa su maestría, y a Dersu sus consejos, su comportamiento, su sentido de la amistad, agradecerle el ser “buena gente”.

diciembre 7, 2007 Posted by | Cine | 1 comentario

Bilbao, museo Guggenheim

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diciembre 7, 2007 Posted by | Fotografías | Deja un comentario

Bilbao, Ayuntamiento

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diciembre 7, 2007 Posted by | Fotografías | Deja un comentario

El desierto rojo, Michelangelo Antonioni

Yo no me atrevo a estar mucho tiempo mirando al mar,  porque luego todo lo que sucede en la tierra ya no me interesa.

(Giuliana-Monica Vitti)

diciembre 7, 2007 Posted by | Citas | Deja un comentario

Manuel Machado

OCASO

Era un suspiro lánguido y sonoro
la voz del mar aquella tarde… El día,
no queriendo morir, con garras de oro
de los acantilados se prendía.

Pero su seno el mar alzó potente,
y el sol, al fin, como en soberbio lecho,
hundió en las olas la dorada frente,
en una brasa cárdena deshecho.

Para mi pobre cuerpo dolorido,
para mi triste alma lacerada,
para mi yerto corazón herido,

para mi amarga vida fatigada…
¡el mar amado, el mar apetecido,
el mar, el mar, y no pensar nada…!

diciembre 7, 2007 Posted by | Citas | Deja un comentario

Magdalenas…una docena

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diciembre 7, 2007 Posted by | Fotografías | Deja un comentario

Baeza, olivo

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diciembre 5, 2007 Posted by | Fotografías | Deja un comentario